Orígenes del Belenismo (II)

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En España, el Belén es introducido por la orden franciscana en el siglo XV. Aún se conserva en el Monasterio de Las Descalzas Reales de Madrid el belén de coral, plata y bronce del S. XVI. Autores como Martínez Montañés en el siglo XVI o Luisa Roldán “La Roldana” en el siglo XVII, contribuyeron con sus esculturas al auge que posteriormente tomaría la instalación de belenes.

Sería ya el en siglo XVIII cuando el Belén deje de ser un artículo de distinción entre la nobleza para popularizarse, hecho que ocurre durante el reinado en España de Carlos III. Destaca en esta época el imaginero murciano Francisco Salzillo por sus aportaciones al belenismo en España, destacando entre sus obras “El belén del príncipe”, encargado por Carlos III para su hijo Carlos IV o el monumental belén encargado por el Marqués de Riquelme con más de 900 figuras que se conserva casi completo en el Museo Salzillo de Murcia. Ya con el Barroco, se implantaría la moda de proceder a vestir las figuras con ricas telas. De estos siglos de andadura en España, han quedado unos estilos muy definidos de figuras de belén: Hebreo, Salzillesco y Barroco, que tienen sus señas de identidad en el empleo de barro como materia prima, la policromía y el uso de tela.

La afición por los belenes no tardó en extenderse por todos los rincones y clases sociales. Pronto apareció un tipo de figurilla popular, más tosca y más barata, elaborada por sencillos artesanos y en talleres familiares. Ya por el siglo XIX, apenas había una casa en el país, desde la más distinguida a la más modesta, que no montara su belén en los días señalados, alcanzando un gran auge la producción de figurillas y toda clase de accesorios.

Grandes impulsores y artesanos del belenismo son también la escuela murciana, la escuela de Olot, la escuela granadina y la jerezana. Desde los primeros belenes españoles, la ejecución material de las figurillas tiene una tendencia especial, “la policromía” sobre madera o barro, empleándose lienzo en algunas de ellas como en la escuela murciana.

Actualmente existen muy buenos imagineros en España, como José Luis Mayo Lebrija, los murcianos José Nicolás Almansa, los hermanos Griñán y Serrano, los granadinos José Miranda y Jesús Jiménez, continuador de la escuela barroca granadina de su abuelo Rada, y en Jerez encontramos a Pedro Ramírez Pazos, un maestro cada vez más destacado en la realización de esculturas para el Belén.

Imagen de cabecera: Detalle de “El Belén del Príncipe”, de Francisco Salzillo.

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